DIPLOMACIA
EEUU se ofrece a cooperar con Rusia bajo condiciones

Foto Agence France Press

Estados Unidos se ofreció este jueves a cooperar con Rusia únicamente si esto beneficia a sus intereses e instó a Moscú, cada vez más impaciente respecto a la administración Trump, a respetar los acuerdos de Minsk sobre Ucrania.

"Estados Unidos considerará trabajar con Rusia si encontramos áreas de cooperación práctica que beneficien a los estadounidenses", declaró el secretario de Estado Rex Tillerson, tras un primer encuentro con su homólogo ruso, Serguei Lavrov.

"Cuando no estemos de acuerdo, Estados Unidos defenderá sus intereses, sus valores y los de sus aliados", añadió Tillerson, al margen de una reunión con sus homólogos del G20, un foro de los países ricos y emergentes, en Bonn (Alemania). 

Lavrov se pronunció en la misma línea. "Somos conscientes de que allá donde nuestros intereses coincidan, y es a menudo el caso, debemos ir hacia adelante", declaró. 

 

- Respetar los acuerdos de Minsk -

 

Tillerson, que prácticamente no había hecho declaraciones desde que asumiera el cargo a principios de febrero, también instó a Moscú a "respetar los acuerdos de Minsk y contribuir a una reducción de la violencia en Ucrania". 

En este sentido, el jefe de la diplomacia rusa señaló que en la reunión no se abordó la cuestión de las sanciones decretadas por Washington en 2014 contra Moscú a raíz del conflicto en Ucrania. 

El conflicto en el este de Ucrania entre los rebeldes prorrusos y las tropas ucranianas comenzó en abril de 20114 y ha dejado cerca de 10.000 muertos. 

Para tratar de ponerle fin, el acuerdo de paz firmado en 2015 exigía un "alto el fuego inmediato y total" y que ambas partes retiraran las armas pesadas de la línea del frente. 

El texto permitió la instauración de varias treguas, pero las escaladas de violencia son frecuentes en varias secciones de la línea del frente. 

Esta semana, el portavoz del presidente estadounidense, Donald Trump, pidió la restitución de Crimea a Ucrania, lo que cayó en Moscú como un jarro de agua fría. 

Su participación en la cumbre del G20 es el primer desplazamiento al extranjero de Tillerson, cuyas declaraciones esperaban con ansia los socios de Estados Unidos, preocupados por las señales contradictorias enviadas por la administración de Donald Trump.

El presidente estadounidense prometió en campaña un acercamiento con Moscú, provocando inquietud en Europa, pero su equipo se ha mostrado más reservado. 

El ministro británico de Relaciones Exteriores, Boris Johnson, aprobó el "acercamiento dual" de Washington y Moscú, después de haberse entrevistado con su homólogo estadounidense. 

"No queremos entrar en una nueva guerra fría, es un punto en el que Londres y Washington están totalmente de acuerdo. Pero tampoco queremos que la actitud rusa siga siendo la actual, Rex Tillerson ha sido muy claro sobre este punto", dijo a la BBC. 

 

- Moscú pierde la paciencia -

 

El presidente ruso, Vladimir Putin, pidió el jueves el "restablecimiento del diálogo" entre los servicios de inteligencia ruso y estadounidense en materia de lucha antiterrorista.

Tras abogar por un acercamiento con Moscú durante la campaña presidencial, Trump reclamó esta semana la restitución de Crimea a Ucrania, un jarro de agua fría para las autoridades rusas, que esperaban un rápido levantamiento de las sanciones aplicadas por este asunto.

Por su parte, el secretario de Defensa estadounidense, James Mattis, aseguraba desde Bruselas que Washington no está listo "por el momento" para colaborar militarmente con Rusia.

Y Moscú empieza a mostrar su impaciencia. Rusia y Estados Unidos "están perdiendo el tiempo" en vez de normalizar sus relaciones, lamentó el jueves el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov.

El ministro de Defensa ruso, Serguei Shoigu, también alzó el tono al advertir que cualquier intento de diálogo por parte de Washington con Rusia "basado en una relación de fuerza" conduciría al fracaso. 

Shoigu reaccionaba así a las declaraciones de la víspera de su homólogo estadounidense, quien estimó que Estados Unidos y la OTAN deberían poder negociar "desde una posición de fuerza" con Moscú. 

Las grandes potencias del G20 esperan poder poder respuesta a muchos otros asuntos, como a la situación de Oriente Medio, después de que, el miércoles, el presidente Trump confirmara la ruptura con la postura tradicional de Estados Unidos sobre el conflicto palestino-israelí, considerando que la "solución de dos Estados" no era la única posible.