MINEDUCACION INSTA A PRESERVAR AUTONOMÍA
Cátedra antidroga sería optativa en universidades

Foto cortesía Universidad Nacional

El proyecto de ley que establece la cátedra de prevención al consumo de sustancias psicoactivas en todas las instituciones educativas del país, podría tener chance de ser aprobado en el Congreso si modifica esta disposición haciéndola optativa en el caso de las universidades.

Así se desprende de la ponencia positiva para el segundo debate de esta iniciativa, que debe surtirse a partir de marzo próximo en la plenaria de la Cámara, después de que en abril pasado fuera aprobado en la Comisión Sexta de esta Corporación, en la que se propone un ajuste en este sentido.

Días después de que fuera aprobada en primer debate esta iniciativa de ley del representante uribista Santiago Valencia González, llegó a la Cámara de Representantes un concepto del Ministerio de Educación Nacional en el cual anota que no es viable establecer a las instituciones de educación superior la creación de una cátedra específica, esto en virtud de la autonomía universitaria consagrada en el artículo 69 de la Constitución Política y desarrollada en los artículos 28 y 29 de la Ley 30 de 1992.

En ese sentido, la ponencia para el segundo debate de esté proyecto de ley que busca prevenir que los estudiantes sean inducidos al consumo por las bandas del microtráfico indica que “el proyecto puede ser modificado y buscará trabajar conjuntamente con el Ministerio de Educación Nacional para que en todos los establecimientos educativos de nivel básica y media de carácter oficial y privado, sí se pueda implementar esta cátedra de prevención al consumo de sustancias psicoactivas, teniendo como objetivo generar una política pública de alerta y de prevención temprana frente al consumo”.

El texto de este proyecto aprobado en primer debate por la Comisión Sexta de la Cámara indica que “con el fin de garantizar la creación de políticas públicas frente a la prevención al consumo de sustancias psicoactivas, establézcase la cátedra de prevención al consumo de sustancias psicoactivas en todas las instituciones educativas en los niveles básica, media y superior del país, como una asignatura independiente”.

No obstante la ponencia, recogiendo las observaciones del Ministerio de Educación Nacional, suprime del articulado que dicha cátedra debe ser también implementada por las instituciones de educación superior. En este sentido propone que esta cátedra “en las de nivel superior será optativa su implementación”.

Política antidrogas

El Partido Centro Democrático ha sido muy crítico de la política de la administración Santos contra las drogas, tanto en el combate de los cultivos ilícitos así como en cuanto al consumo, pues los dos frentes han crecido.

En ese sentido el representante Valencia indica que “la falta de políticas públicas efectivas frente al consumo de sustancias psicoactivas ha sido una constante en los últimos años, baste señalar que los índices de consumo en población infantil y adolescente ha aumentado exponencialmente, reconocido así por la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas”.

Añadió en la parte motiva del proyecto que “se debe reconocer entonces que las políticas y estrategias hasta ahora implementadas por el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos han fracasado, sin embargo, es el momento idóneo para la creación de medidas que generen un mayor grado de efectividad, mejores resultados, porque el problema de las drogas representa una amenaza a la seguridad, la democracia, la salud pública, el desarrollo integral del Estado y lo más importante, el bienestar de la población infantil y juvenil de nuestro país quienes son los mayores consumidores, como se evidencia del II Estudio Epidemiológico Andino sobre Consumo de Drogas de la Comunidad Andina que declaró a Colombia como el primer consumidor de drogas sintéticas en población universitaria”.

Según el estudio nacional realizado por el Observatorio de Drogas de Colombia en el año 2013 sobre el consumo de sustancias psicoactivas en población de 12 a 65 años, el 13% de las 32.605 personas encuestadas han usado alguna droga ilícita como marihuana, cocaína, bazuco, éxtasis, heroína, LSD, hongos e inhalables al menos una vez en su vida, y de uso frecuente el 3.6%, lo que equivaldría a unas 839.000 personas haciendo la proporción con la población nacional.

Este indicador es realmente alarmante más aún cuando se observa que el mayor consumo se presentó en el grupo de 12 a 24 años de edad, es decir, la población infantil sigue siendo la más afectada, dice el estudio.