Falta de presupuesto, ¿parálisis en EU? | El Nuevo Siglo
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Viernes, 19 de Enero de 2018
Redacción internacional con AFP
A esta hora el Senado de Estados Unidos se prepara para debatir si aprobaba el presupuesto, dejando a casi un millón de funcionarios públicos sin recursos. En 2013, pasó algo parecido. Líderes demócratas dialogaron con el Presidente para llegar a un acuerdo

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A esta hora, el Senado estadounidense intenta aprobar una nueva extensión provisoria del presupuesto federal, en una medida de extrema urgencia para evitar la parálisis del gobierno.

La votación para evitar el temido 'shutdown' de los ministerios y las agencias federales por falta de un presupuesto empieza a altas horas de la noche. En caso no haya un acuerdo, el gobierno deberá paralizar sus operaciones no esenciales.

El Partido Republicano tenía una mayoría de 51 votos sobre 100 en la Cámara alta, aunque para sellar un acuerdo son necesarios 60 votos, de forma que la oposición demócrata tiene un papel central en el desenlace de la crisis.

En la tarde del viernes, el presidente Donald Trump se reunió de urgencia en la Casa Blanca con el líder del Partido Demócrata en el Senado, Chuck Schumer, para un esfuerzo de última hora.

En la red Twitter, Trump afirmó que tuvo con Schumer una "excelente reunión preliminar" en la que ambos "trabajaron en busca de soluciones para la seguridad y para nuestros militares".

"Estamos haciendo progresos", añadió, para apuntar que una solución que permita una extensión del actual presupuesto "por cuatro semanas será lo mejor".

 "Aún hay desacuerdos"

A su retorno al Senado, Schumer se reunió a puertas cerradas con otros dirigentes de su partido, pero comentó con periodistas que había habido algunos avances en el encuentro con Trump, aunque sin adelantar si había posibilidad de un acuerdo.

"Hemos logrado algunos avances pero aún hay numerosos desacuerdos. Las negociaciones van a continuar", se limitó a comentar Schumer a los periodistas aglomerados en el Congreso.

Por su parte, Trump canceló el viaje previsto para el fin de semana a su resort en Florida, y permanecerá en Washington para coordinar las acciones de gobierno en caso de que la parálisis sea inevitable, indicó la Casa Blanca.

La Cámara de Representantes había aprobado el jueves por la noche una extensión de cuatro semanas del presupuesto, hasta el 16 de febrero, por 230 votos contra 197.

Pero las perspectivas son sombrías en el Senado, donde la minoría del Partido Demócrata, ansiosa por aprovechar los acuerdos presupuestarios para resolver el tema migratorio, tenía la intención de bloquear cualquier votación.

"La ley de presupuesto del gobierno fue aprobada la noche pasada en la Cámara de Representantes. Ahora se necesita a los demócratas para que se apruebe en el Senado -pero ellos quieren inmigración ilegal y fronteras débiles", había tuiteado Trump.

 Parálisis de la burocracia

"¿Va a haber un 'shutdown'?", se preguntó, haciendo referencia al cierre de gran numero de agencias federales en caso de que el proyecto de presupuesto no reciba la luz verde del Senado.

Se trataría del primer cierre del gobierno desde octubre de 2013, cuando 800.000 funcionarios debieron ser licenciados durante más de dos semanas.

"Necesitamos más victorias republicanas en 2018", especialmente en las elecciones de mitad de mandato previstas para noviembre próximo, concluyó Trump en su tuit.

Schumer había dicho el jueves que si no se llegaba a un acuerdo por la noche debería haber una medida de financiamiento a más corto plazo que "le daría al presidente unos días para sentarse a la mesa".

Mitch McConnell, líder de la mayoría republicana en el Senado, dijo que el proyecto de ley de la Cámara prevé cuatro semanas de financiación, suficientes para permitir que las conversaciones continúen "sin echar al gobierno al caos sin ninguna razón".

Schumer quiere "retener a todo el país como rehén", dijo McConnell.

Para Schumer, sin embargo, McConnell "busca desviar la culpa, pero simplemente no funcionará".

 "Es arriesgado"

El presidente de la Cámara baja, el republicano Paul Ryan, llamó a Schumer a evitar un cierre del gobierno, diciendo: "Es arriesgado. Es imprudente. Y está mal".

Trump comenzó el jueves a sumarse al caos que se apodera de Washington, sopesando las intensas maniobras republicanas destinadas a evitar una debacle de financiamiento, que sería políticamente embarazosa.

En el caso de un fracaso de las negociaciones, empleados de agencias y oficinas federales consideradas no esenciales recibirán la orden de quedarse en casa hasta que un presupuesto sea aprobado.

Oficinas centrales como la Casa Blanca, el Congreso, el Departamento de Estado y el Pentágono permanecerán operacionales, aunque con sus plantillas reducidas.

Los militares deberán presentarse a trabajar, pero la tropa -incluyendo la que está en áreas de combate- muy posiblemente no cobrará por esos días.

¿Qué dejaría de funcionar en EEUU?

Centenas de miles de empleados públicos -desde agentes de parques hasta expertos de agencias reguladoras- podrán quedar por tiempo indeterminado en sus casas si Estados Unidos no aprueba urgentemente un presupuesto.

El Senado estadounidense para alcanzar un acuerdo que impida el "shutdown", el cierre de las agencias federales por no disponer de un presupuesto.

Pero aunque las oficinas públicas deberán permanecer cerradas, servicios vitales seguirán funcionando, como policía, agentes aduaneros, el banco central o las Fuerzas Armadas.

Durante el cierre de octubre de 2013, casi 800.000 empleados públicos fueron orientados a permanecer en casa, y este año la medida podría afectar a unas 850.000 personas.

En defensa, El contingente de aproximadamente millón y medio de uniformados deberá permanecer en sus puestos, pero un enorme número de empleados civiles -incluyendo tres cuartas partes de los 740.000 que trabajan para el Pentágono- serán orientados a quedarse en casa.

La Casa Blanca, el Congreso, cortes federales y la oficina de administración de asuntos de los Veteranos de Guerra seguirán operando, y el servicio público de los Correos no será interrumpido.

Habrá disminución en las operaciones de monitoreo y prevención de enfermedades. Se estima que 61% del personal del Centro de Control de Enfermedades será temporalmente suspendido, y las oficinas de investigaciones el Instituto Nacional de Salud estarán cerradas.