INVESTIGADO POR LAVA JATO
Expresidente brasileño acusado de corrupción se lanza a la presidencia

Foto archivo AFP

El expresidente brasileño Fernando Collor de Mello anunció este viernes que se lanzará como candidato del Partido Laboral Cristiano para las próximas elecciones presidenciales en Brasil, que se realizarán en octubre de 2018.

Collor de Melo gobernó Brasil entre 1990 y 1992, cuando fue destituido por un caso de corrupción. Actualmente está siendo investigado dentro de la Operación Lava Jato.

"Tengo una ventaja frente a los demás candidatos porque ya presidí el país, todos conocen mi partido y la forma como pienso y actúo para lograr lo que desea la población para mejorar su calidad de vida", dijo Collor en una entrevista a la Gazeta de Arapiraca, una emisora que pertenece al grupo de comunicación de su familia en el estado de Alagoas, en el nordeste de Brasil.

Collor se unió al Partido Laboral Cristiano (PTC, por sus siglas en portugués) en abril de 2016. El partido es una nueva versión del Partido de la Reconstrucción Nacional, con el que llegó a la presidencia en 1989.

En una entrevista concedida a medios de comunicación brasileños el año pasado, Collor dijo que salió de la presidencia en los años noventa porque tuvo una mala relación con los parlamentarios.

Una de las pautas más defendidas por él desde que fue elegido como senador por el Partido Laborista Brasileño (PTB, al que cambió por el PTC), en 2006, es la adopción del ‘parlamentarismo’.

Collor de Melo considera que el ‘parlamentarismo’ es la "forma eficiente y moderna de rescatar la relación política para una gobernanza más ágil, eficaz y dinámica" para "cambiar radicalmente el escenario político sombrío y desacreditado".

 

Imputado en la Operación Lava Jato

 

El pasado mes de agosto, Collor de Mello fue imputado, en el marco de la Operación Lava Jato, por corrupción pasiva, lavado de dinero y por pertenecer a una organización criminal.

La Fiscalía General de la República lo acusa de haber utilizado la influencia del PTB sobre la empresa BR Distribuidora para negociar cerca de nueve millones de dólares en coimas a cambio de un contrato de estaciones de gasolina y de distribución de este producto.

La denuncia señala que el senador habría recibido otros USD 300.000 de empresas a partir de contratos de gestión de pagos y de programas de millas. La Fiscalía también lo acusa de haber comprado coches de lujo y obras de arte para lavar el dinero.

A pesar de las acusaciones, el senador asegura que “tendrá la oportunidad de probar su inocencia”.