GUERRA CIBERNÉTICA
A medias, Trump insinuó hackeo ruso

Foto AFP

Furioso, el presidente electo Donald Trump rechazó por "mentiroso" un informe sobre sus relaciones con Rusia y con detalles personales de un viaje a Moscú, que puede poner en jaque su presidencia.

A tan sólo nueve días para su llegada a la Casa Blanca, Trump es blanco de acusaciones no verificadas de lazos con el Kremlin para ganar la elección contra la demócrata Hillary Clinton y de que Rusia posee material sexual que podría comprometerlo y servir para chantajearlo.

"Son todas noticias falsas. Son cosas mentirosas. Nunca sucedió", dijo Trump en su primera conferencia de prensa como presidente electo, que se celebró en la Trump Tower y duró exactamente una hora. "Un grupo de opositores se juntó, gente enferma, y produjeron esa basura", denunció.

Aunque luego reconoció: “En lo que respecta a la piratería informática, creo que fue Rusia", dijo Trump. Sus primeros comentarios aceptaron las conclusiones de los funcionarios de inteligencia de Estados Unidos de que Moscú interfirió en la elección para ayudarle a ganar.

Varios jefes de inteligencia se reunieron el viernes pasado con Trump y le entregaron un resumen de dos páginas sobre estas informaciones, potencialmente vergonzosas pero que no han sido verificadas, informaron CNN y The New York Times, citando a funcionarios sin identificar familiarizados con el encuentro.

Trump acusó a las agencias de inteligencia de Estados Unidos de filtrar a la prensa el dossier completo de 35 páginas, que ha circulado en Washington durante semanas. "Creo que es muy triste cuando informes de inteligencia se filtran a la prensa. Creo que es muy triste. Primero que nada, es ilegal", afirmó. "Es escandaloso".

Inmediatamente la Casa Blanca afirmó que sus críticas a la inteligencia estadounidense están "profundamente equivocadas". Más temprano en Twitter Trump dijo ser víctima de "una caza de brujas" y preguntó: "¿Estamos viviendo en la Alemania nazi?". Negó tener negocios con Rusia o en Rusia.

El dossier

El resumen entregado a Trump -y al presidente saliente Barack Obama- se basa en 35 páginas de memos rusos fechados entre junio y diciembre de 2016. Fue publicado en su totalidad únicamente por el portal de noticias BuzzFeed, generando una fuerte polémica mediática porque no ha sido corroborado por ninguna fuente oficial.

"Es francamente indignante y altamente irresponsable para un blog de izquierda que fue abiertamente hostil a la campaña del presidente electo publicar informaciones muy salaces y totalmente falsas en internet a solo días de que preste juramento", dijo el portavoz de Trump, Sean Spicer, en el inicio de la rueda de prensa. Trump dijo asimismo que Buzzfeed es "una pila de basura fracasada" y advirtió que "sufrirá las consecuencias".

Un memo alude a la existencia de un video de carácter sexual filmado clandestinamente por los servicios rusos durante una visita a Moscú en 2013. El documento, redactado por un exagente del contraespionaje británico considerado creíble por los servicios estadounidenses, menciona también a supuestos intercambios de informaciones durante varios años entre Trump y su entorno, y el Kremlin, en ambas direcciones. Moscú rechazó categóricamente las acusaciones. 

"El Kremlin no tiene informes comprometedores sobre Trump", dijo a la prensa el portavoz del presidente Vladimir Putin, Dimitry Peskov, quien afirmó que esas alegaciones pretenden "minar las relaciones bilaterales" entre Washington y Moscú. "Es una total falsedad", añadió.

Hackeo ruso

La inteligencia estadounidense concluyó tras la elección del 8 de noviembre que Moscú interfirió en la elección presidencial, pirateando los servidores de la campaña demócrata, para ayudar a Trump y contribuir a la derrota de Clinton.

Trump admitió que Moscú podría haber llevado a cabo ese hackeo. "Sobre el pirateo, creo que fue Rusia, pero también creo que hemos sido pirateados por otros países, otras personas", dijo.No obstante, apuntó que "si a Putin le gusta Donald Trump, considero eso como una ventaja, no como un lastre, porque tenemos una relación horrible con Rusia".

En el Senado, el candidato de Trump para liderar el departamento de Estado, Rex Tillerson, considerado cercano a Putin, denunció a Rusia como un "peligro" internacional y que probablemente nunca será amigo de Estados Unidos, alejándose de los señalamientos de una excesiva cercanía con Moscú.

Ante una comisión del Senado para confirmar su cargo en el gabinete de Trump, que asume la presidencia el 20 de enero, el expresidente de ExxonMobil también cuestionó el acercamiento diplomático entre Washington y La Habana, advirtiendo que la isla no ha hecho concesiones en derechos humanos.

La audiencia en la Comisión de Asuntos Exteriores del Senado, transmitida en parte por las cadenas de televisión, coincide con un ambiente enrarecido en Washington: Estados Unidos acusa a Rusia de injerencia en las elecciones presidenciales del 8 de noviembre que ganó Trump.

Además, algunos medios divulgaron informaciones no verificadas sobre presuntos lazos de Trump con el gobierno ruso para ganar la elección y con detalles personales salaces de un viaje a Moscú, lo que un furioso presidente electo negó.

"Rusia representa un peligro", dijo Tillerson, un texano de 64 años, denunciando que las "recientes actividades" de Moscú van a contravía de los intereses estadounidenses.

"Nuestros aliados en la OTAN tienen razón de alarmarse frente a una fortalecida Rusia", señaló.

Pero el exjefe de la gigante petrolera, donde trabajó los últimos 40 años, se negó a afirmar si respaldaría sanciones vigentes o nuevas contra Rusia y reconoció que no ha discutido con Trump cuál será la política del próximo gobierno hacia el antiguo rival de la Guerra Fría.

En su primera presentación pública desde que fue nominado el 13 de diciembre, Tillerson denunció que Rusia "invadió Ucrania, incluyendo la toma de Crimea, y apoyó a las fuerzas sirias que brutalmente violan las leyes de la guerra".

Pero se abstuvo de ir más allá cuando el senador republicano Marco Rubio le preguntó si Putin es un "criminal de guerra". "No usaría ese término", respondió fríamente Tillerson.

Lazos con Rusia, conflicto de interés por su pasado empresarial: Tillerman despierta alarmas incluso entre algunos republicanos. A pesar del apoyo de los jefes partidistas, solo haría falta que tres republicanos voten en contra para bloquear la nominación.

En una audiencia que se extendió toda la jornada, Tillerson también criticó la política de Washington hacia Cuba, advirtiendo que revisaría la exclusión de la isla de la lista de países promotores de terrorismo. Del mismo atacó a China, advirtiendo que el gigante asiático no ha sido un socio confiable de Estados Unidos para presionar a Corea del Norte por su programa nuclear.

"China ha probado una voluntad para actuar con desenfreno en la búsqueda de sus propias metas que en ocasiones la han colocado en conflicto con intereses estadounidenses. Debemos actuar sobre lo que vemos, no lo que aspiramos", señaló.

Donald Trump y su equipo de gobierno se posesionan el próximo 20 de enero en medio de la polémica con Rusia, que hasta el momento no ha dejado ningún responsable