Trump firmó primer decreto contra Obamacare | El Nuevo Siglo
Foto Agence France Press
Viernes, 20 de Enero de 2017
Redacción internacional con AFP

Donald Trump prestó juramento como 45° presidente de Estados Unidos y anunció que protegerá a los estadounidenses de "los estragos" provocados por el libre comercio y la globalización, durante su discurso de posesión ante miles de seguidores en Washington.

La exestrella televisiva, que sucedió en las riendas de la primera potencia mundial al demócrata Barack Obama, prometió poner siempre a "Estados Unidos en primer lugar" en su discurso inaugural, cuyo inicio coincidió con una llovizna.

Trump, que quiere deportar entre dos y tres millones de inmigrantes sin papeles y construir un muro en los 3.200 km de frontera con México, también enumeró en su discurso "dos reglas simples: compre estadounidense y contrate estadounidenses". Fue aplaudido a rabiar varias veces por miles de simpatizantes llegados de todo el país.

¿Proteccionismo?

La victoria de Trump, que dejó sorprendido al planeta, está anclada sobre todo en los votos de una clase trabajadora blanca que desconfía de los políticos tradicionales y que siente que la globalización le ha perjudicado, trasladando empleos a México o China.

En un documento puesto en la página web de la Casa Blanca, el presidente Trump anunció que se retirará de la Alianza Transpacífica (TPP por sus siglas en inglés, integrado por 12 países como Chile, México y Perú que cubren 40% de la economía mundial) y que fue firmado en febrero, pero aún no ha sido ratificado.

También amenazó con abandonar el acuerdo de libre comercio con México y Canadá (TLCAN). "Si nuestros socios se rehúsan a una renegociación que ofrezca a los estadounidenses un trato justo, entonces el Presidente comunicará la decisión de Estados Unidos de retirarse del TLCAN", sostiene el documento.

México observa al magnate inmobiliario neoyorquino con inquietud. Sus políticas ya le han costado millones en inversiones empresariales no materializadas y podrían arrastrar al país a una recesión en 2017.

El gabinete de Trump es el más blanco y el más rico en décadas. Incluye a un solo negro y por primera vez en casi 30 años, a ningún hispano, lo cual le ha valido fuertes críticas de la primera minoría del país, con más de 55 millones de personas (17% de la población).

La ausencia de hispanos en el gabinete no es sorprendente para un presidente que promete deportar a entre dos y tres millones de inmigrantes sin papeles, construir un muro frente a México y cobrárselo a los mexicanos, quizás a través de impuestos a las remesas de inmigrantes.

Trump también podría dar marcha atrás en el acercamiento con La Habana impulsado por Obama y todo indica que será más agresivo con Venezuela.

Tras la investidura, entre 400 y 500 manifestantes lanzaron proyectiles contra la policía antidisturbios, que respondieron con gases lacrimógenas.

El nuevo presidente promete unificar al polarizado electorado, pero esto se contradice con sus constantes ataques a detractores, generalmente por Twitter: de la prensa a la actriz Meryl Streep o al héroe de los derechos civiles John Lewis, de las agencias de inteligencia a la canciller alemana Ángela Merkel o a Europa.

Protocolo

Trump y su tercera esposa Melania, una exmodelo de 46 años nacida en Eslovenia, llegaron al Capitolio para la ceremonia de investidura desde la Casa Blanca, en una limusina junto a Obama y su esposa Michelle.

Michelle vestía un elegante vestido largo rojo oscuro, mientras Melania optó por un vestido y una torera de cachemira celeste cielo de Ralph Lauren, muy en el estilo de la exprimera dama Jackie Kennedy Onassis.

En las escalinatas del Congreso Trump prestó juramento sobre dos biblias sostenidas por Melania: una que le regaló su madre en 1955, y la de Abraham Lincoln, que luchó por la abolición de la esclavitud, también utilizada por Obama hace cuatro años.

Obama y tres expresidentes, Jimmy Carter, Bill Clinton y George W. Bush, le observaron atentamente, así como su derrotada rival demócrata Hillary Clinton, a quien Trump arrebató la oportunidad de ser la primera mujer presidente de Estados Unidos.

Tras el discurso de Trump, Obama, el primer presidente negro en la historia del país, dejó Washington luego de ocho años en la Casa Blanca, con destino a Palm Springs, California, donde pasará unas vacaciones familiares.

Foto Xinhua

Primer decreto

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó minutos después de llegar al salón oval un decreto contra el sistema de salud conocido como Obamacare, en cumplimiento de una de las más notables promesas de su campaña electoral.

A través del decreto, Trump determinó que los órganos y agencias oficiales "tomen todas las acciones acordes con la ley para minimizar la carga económica y regulatoria" de la ley de salud, de acuerdo con el texto de la decisión distribuido por la Casa Blanca.

El objetivo, añade el decreto, es "crear un mercado de seguros de salud más libre y más abierto".

Este viernes, un grupo de periodistas del cuerpo de prensa de la Casa Blanca fue llamado de urgencia al Salón Oval, donde el nuevo presidente estadounidense firmó el decreto.

La ley fue aprobada en 2010 como resultado de un complejo proceso de negociación conducido por el ahora expresidente Barack Obama, que consitió básicamente en un mecanismo para garantizar un seguro de salud para millones de estadounidenses.

Sin embargo, el conservador partido Republicano nunca cesó en sus esfuerzos por combatir la normativa, en una lucha que se aceleró en 2014, cuando los republicanos pasaron a controlar las dos cámaras del Congreso.

En la campaña electoral, Trump había afirmado que su gobierno se empeñaría desde el primer día en eliminar el Obamacare.

"Es un desastre completo", repetía en sus actos públicos. Para Trump, el sistema esa demasiado oneroso y cuenta con demasiadas regulaciones.

Sin embargo, la dirigencia del partido Republicano en el Congreso hizo ver al nuevo presidente que la simple abolición de la normativa dejaría millones de personas sin un seguro de salud, subrayando la necesidad de elaborar una alternativa antes de su derogación.

Aproximadamente un tercio de los estadounidenses tienen algún tipo de cobertura médica pública. La mitad de la población dispone de seguros de salud a través de sus empleos o del mercado privado.

Con el sistema Obamacare, el gobierno de Obama logró que una gran parte de los estadounidenses que se encontraba desprotegida pasase a contar con un seguro médico.