¿DEBE IMPLANTARSE LEY EN COLOMBIA?
Desconectarse del trabajo, una lucha difícil en la práctica

Foto Agence France Press

Con el avance de la tecnología, la dependencia al trabajo ha tendido aparentemente a aumentarse, pues tener el celular hoy en día se hace necesario para responder de inmediato a los requerimientos de las empresas, que a través de una llamada, e-mail, whatssap y otro tipos de aplicaciones comunicativas son el medio para solucionar eventualidades, incluso cuando el trabajador  se encuentra fuera del horario laboral. 

Buscando una solución definitiva a dicha carga laboral, desde el 1º de enero, Francia creó a principio de este año la ley laboral que obliga a las empresas de ese país con más de 50 empleados a abrir negociaciones sobre el derecho a la desconexión, es decir al derecho a no responder a los mails o a las llamadas profesionales fuera del horario de trabajo. 

Sin embargo el texto no prevé sanciones, aunque los asalariados pueden presentar demandas si estiman que sus derechos no son respetados. Esta ley fue adoptada en momentos en que la frontera entre el trabajo y la vida personal es cada vez más fina, con la aparición y multiplicación de las nuevas tecnologías de comunicación.

Beatriz, ejecutiva en una compañía aérea en París, sueña con beneficiarse del nuevo derecho a desconectarse del trabajo fuera de las horas de oficina que rige en Francia desde este año, con el objetivo de evitar la sobrecarga laboral.

“En mi trabajo me llaman a menudo por la noche por problemas urgentes o tengo que responder a correos electrónicos en mi tiempo libre”, explicó esta mujer de 50 años que maneja a distancia un equipo de seis personas con horarios distintos.

Sus últimas vacaciones fueron interrumpidas constantemente por mails urgentes a los que respondió por responsabilidad profesional. “Si no hubiera respondido, habría puesto en dificultad a otras personas”, cuenta.

Desconexión laboral, ¿aplicable en Colombia?

Colombia no es la excepción a este tipo de casos, ya que cada vez las personas son más esclavas a dichas situaciones y por ello EL NUEVO SIGLO consultó qué tan viable sería aplicar esta norma en nuestro país para que tanto al finalizar el horario laboral, como en horas de almuerzo y en el período de vacaciones, el trabajador no se vea en la obligación de conectarse y le sean respetados dichos espacios. 

Carlos Julio Díaz, director de la Escuela Nacional Sindical, le dijo a EL NUEVO SIGLO,  “una idea que incluso la OIT ha planteado internacionalmente es buscar una conciliación entre la vida laboral, la familiar y la personal, de tal manera que hoy la subordinación del ser humano a la economía, la actividad de rentabilidad de las empresas tiene que ser superado ese modelo porque es un modelo que nos está llevando a una situación de desgaste, de problemas mentales, de deterioro de la salud, es decir, el hecho de que ya uno en muchas empresas no tenga jornada laboral, básicamente te coloca como un ser humano subordinado a la lógica de la responsabilidad de las empresas porque el trabajo debe ser para la vida y no que uno viva para el trabajo”. 

Díaz explicó que “esta ley es un modelo importante que puede contribuir significativamente a mejorar, digamos los estándares de salud que no se reconocen al sistema de riesgos laborales de Colombia como es el tema del desgaste, lo que llaman el síndrome del quemado que es una forma muy indivisible que lamentablemente en Colombia ese riesgo no se reconoce en el sistema, pero que uno como consecuencia de una subordinación permanente al trabajo  como mucha gente que trabaja pegada del celular, del correo electrónico, de la Internet y prácticamente está pendiente de una llamada y no tiene una vida, que no pueda hacer planes en su vida privada, es un tema que indiscutiblemente afecta la salud porque hay un deterioro en la salud del ser humano”. 

Por último, el director de la ENS concluyó en que esta ley puede servir de modelo para conciliar, “yo creo que es una Ley que puede servir de modelo para ir conciliando entre la vida laboral y las necesidades del ser humano de tener espacios propios que no sean invadidos por la lógica de la rentabilidad de las empresas que ha colocado al ser humano como algo subordinado  a la economía y no una economía al servicio del ser humano, debería ser la lógica central de una economía, de una política pública en materia económica, que el ser humano sea el centro de la economía, el centro de las políticas públicas pero hoy tenemos un ser humano subordinado a la lógica de la rentabilidad de los negocios y ese es un tema que está llevando al mundo a un deterioro y a un desgate de la salud, y creo que una ley como esta que se hizo en Francia es un avance muy importante para contribuir a buscar ese equilibrio tan necesario entre lo laboral, lo familiar  y lo personal”.

Entre tanto, Jorge Coronel, profesor de economía de la universidad de Medellín y experto en empleo, le dijo a  EL NUEVO SIGLO, “hemos entrado hoy en el mundo de trabajo a romper unas fronteras que antes estaban muy bien definidas y justamente al romper esas fronteras se empiezan a violar algunos derechos, por ejemplo el derecho al descanso, al ocio y la OIT (Organización Internacional del Trabajo), ha dicho que es muy importante que el trabajador separe lo que es trabajo y ocio o descanso para que pueda recuperar todas sus capacidades y retornar al trabajo con todas sus cabalidades”. 

Respecto a nacionalizar dicha ley, Coronel aseguró, “en Colombia no sé hasta dónde sea necesario llegar a implantar una ley de esas, pero yo sí creería que en el marco de la responsabilidad social empresarial o corporativa las empresas podría demostrar avances en esos códigos de respetar y hacer unas desconexiones laborales, creo que son signos positivos que podrían ellos empezar a mostrar, pero veo muy distante ese tema, no veo que nadie lo esté planteando, no encuentro espacios en los que se esté discutiendo, al contrario me atrevería a decir que lo que veo es más intromisión y serias preocupaciones, hoy se contrata a la gente por ejemplo en algunas empresas y se les dice que tienen cierto nivel salarial, algunos se atreven a decirles que salario integral cuando es mentira y se atreven a decirles que tienen disponibilidad 24 horas, es decir, de entrada le dicen no tiene derecho a su intimidad, su ocio y su descanso, entonces no veo que tengamos una ola que venga en contra, al contrario estamos profundizando en un problema que repercute netamente en las capacidades del trabajador”, evidenció el experto.  

Una idea bien recibida

EL NUEVO SIGLO también consultó con personas activas laboralmente respecto a qué piensan de que dicha norma sea aplicada en Colombia: “me parece excelente porque si bien uno debe cumplir un horario laboral y respetar los horarios laborales también se deben respetar los espacios personales, el momento de descanso como la hora de almuerzo o la hora de salida de la oficina o las vacaciones también deben respetarse, entonces como que uno sí debe desconectarse del trabajo, pero obviamente de manera muy responsable porque si uno tiene funciones y responsabilidades hay que delegarlas antes de salir para que no se queden a la deriva”, afirmó Camila Llano, médica cirujana. 

Por su parte, Luis Gabriel León, gerente de una productora señaló: “las veces que tuve vacaciones el mínimo de respeto fue ese, no debería existir como ley, vacaciones es fuera y desconectado, pero sí es necesario para algunas empresas que deba haber una ley para eso, pienso que estoy de acuerdo porque este tiempo es para olvidarse del trabajo parcial y completamente”.  

 

Identidad profesional

Peter Fleming, un experto sobre empleo de la Universidad de Londres, estima que muchas personas activas sufren de la sobrecarga de trabajo pero otras manifiestan un "apego obsesivo a su identidad profesional". En su opinión, el derecho a la desconexión es positivo, ya sea impulsado por una ley como en Francia o por las empresas.