PESE A VOLATILIDAD DE COMIENZO DE AÑO
El dólar tenderá a estabilizarse en $3.000

Foto Agence France Press

Luego de varios días a la baja, el dólar norteamericano al inicio de la semana en el mercado colombiano retomó su senda al alza que se vio frenada con el Año Nuevo, pero con la expectativa de buscar el escalón de los $3.000.

Tras el primer puente festivo de 2017 la divisa estadounidense tuvo un leve aumento de su valor en el mercado cambiario y al cierre se ubicó en los $2.955.

Según la plataforma Set Fx de la Bolsa de Valores de Colombia, el dólar abrió a $2.925, valor superior a la Tasa Representativa del Mercado, TRM, que era de $2.919,01. Sin embargo, el precio promedio es mayor al llegar a $2.945, es decir, $26 más.

Los analistas estiman que la volatilidad podría acelerarse en esta semana a diez días de la posesión de Donald Trump como nuevo presidente de los Estados Unidos, cuyos anuncios contra empresas automotrices que no inviertan en su país, han causado revuelo en los mercados.

De allí que exista gran incertidumbre sobre lo que vendrá en materia comercial y económica en la primera potencia del planeta.

A nivel global, los inversores mostraron su preocupación de que Trump, que asumirá la presidencia el 20 de enero, pudiera sacudir a los mercados en una conferencia de prensa que ofrecerá hoy, mediante la adopción de una línea agresiva en temas tales como política comercial y las relaciones con China.

 

Primera semana de calma

Durante la primera semana de 2017 el dólar en el mercado colombiano mostró tendencia a la baja. El cierre del año lo ubicó en $3.000,71 y al inicio de las operaciones el cuatro de enero se ubicaba en $2.981,06, para bajar luego a 2.965,36 y llegar el viernes siete de enero a los $2.919,01.

En este lapso se registraron a nivel internacional algunos movimientos económicos que llevaron a que el dólar cayera de precio en los mercados emergentes.

Las buenas expectativas sobre la actividad económica global inclinaron las preferencias de los inversionistas hacia los activos más riesgosos, como las acciones, por lo cual los índices de las principales bolsas prolongaron la tendencia al alza de las dos últimas semanas.

El dólar se debilitó un poco frente a la mayoría de las monedas, con lo cual hizo una pausa en la tendencia a apreciarse que mantiene desde hace más de un mes.

El mayor apetito por activos riesgosos generó una mayor demanda por los de las economías emergentes, que contribuyó a valorizarlos y a apreciar sus monedas.

Para varios analistas si 2016 fue un año de alta volatilidad en el dólar, se espera que en 2017 se registre mayor estabilidad en el mercado cambiario, pero hay que tener en cuenta el efecto que pueda traer sobre el valor de la divisa la posesión e inicio del cargo del presidente de Estados Unidos Donald J. Trump.

En este aspecto ayudará lo que pase con el petróleo, sector donde se espera una estabilidad en precios. Así, las expectativas de tasa de cambio están por debajo de los $3.000, aunque no muy alejadas de ese tope.

Por ejemplo, Bancolombia, Banco de Bogotá y BBVA estiman que el precio de la moneda norteamericana se ubicará alrededor de los $2.900.

Las razones son el alza en los precios del petróleo, mayores importaciones y un menor déficit en cuenta corriente. El valor del crudo liderará la recuperación prevista en los términos de intercambio, con lo que se revertiría parte del choque sufrido en los últimos dos años.

Según Davivienda, en su Libro 2017, los principales factores que permitirán una apreciación del peso en 2017 son el aumento en el precio del petróleo, la reducción en el déficit en cuenta corriente y el endeudamiento externo neto positivo.

Por el contrario, actuarían en favor de una devaluación el aumento de las tasas de interés en los Estados Unidos, junto con la reducción de tasas de interés en Colombia y el aumento en la prima de riesgo soberano asociado a los mayores niveles de deuda del país.

Los modelos sugieren que los factores devaluacionistas son más potentes que los revaluacionistas; de esta manera, la tasa promedio del peso colombiano, que para 2016 se estima en $3,070, pasaría a $3,114 en promedio para 2017.

En la práctica este análisis es más complejo, porque una devaluación del dólar a nivel mundial aumenta el precio de los commodities, incluyendo el petróleo. Además, el nivel de prima de riesgo-país también se mueve pari passu con los cambios en los precios del petróleo, señala el reporte de la entidad financiera.

 

Un año volátil

Al mirar el comportamiento del dólar en el mercado colombiano durante 2016 se tiene que abrió el año en los $3.149,47, el primero de enero y logró su cotización más alta el 11 de febrero pasado al alcanzar los $3.434,82. El 30 de abril el valor del dólar en el mercado colombiano fue de $2.851,14, según lo informan las estadísticas del Banco de la República.

El análisis del Libro de Davivienda sobre el tema de la volatilidad señala que el año inició con una fuerte tendencia al alza, lo que derivó en la tasa de cambio más alta de la historia económica de Colombia ubicada en$3,434 el 11 de febrero, situación que estuvo asociada a la salida masiva de flujos de capital de China, a la caída del precio del petróleo a su nivel más bajo en 13 años y al aumento de la aversión al riesgo internacional.

En la medida en que el precio del petróleo mejoró y la aversión al riesgo internacional se redujo, los capitales han vuelto a fluir hacia el país y, en general, hacia los países emergentes, con excepción de China. Sin duda, uno de los factores que ayudó al retorno de los capitales del exterior fue el menor crecimiento de los Estados Unidos, lo que evitó que la FED incrementara sus tasas de interés en lo corrido del año.

Para Fedesarrollo, la apreciación que presentó la tasa de cambio en el último mes va en línea con el incremento del precio del petróleo tras el acuerdo de la OPEP para recortar la producción de crudo.

La evolución de las primas de riesgo-país replica estrechamente el comportamiento de las tasas de cambio. Los Credit Default Swaps (CDS) a 10 años para Colombia comenzaron el año 2016 en 297.9 pbs y ascendieron a 386,6 puntos básicos el 11 de febrero, su punto más alto desde la crisis de Lehman Brothers. Como resultado de la menor aversión al riesgo mundial, la prima de riesgo cayó hasta niveles de 235 puntos básicos a mediados del mes de septiembre, concluye el informe.